Ron Finley Project
Imagen del proyecto Ron Finley, guerrillero urbano.

Asfalto, semáforos, altos edificios… Hasta el más convencido urbanita sueña a escondidas con un poco de verde entre tanto ‘gris ciudad’. La presencia de la naturaleza aumenta la calidad del aire, mejora nuestro estado de ánimo y ayuda a regular la temperatura, de ahí que el diseño de jardines verticales en las grandes ciudades, sea un negocio en auge, como comentamos hace unas semanas. En la otra cara de la moneda, crece también la ‘jardinería de guerrilla’, dispuesta a llenar de vida los espacios baldíos de forma colaborativa y desinteresada. Un fenómeno que, aunque pequeño en nuestro país, va en aumento en otras zonas del mundo.

El ántes y el después de una acción de la guerrilla de Richard Reynolds.
El ántes y el después de una acción de la guerrilla de Richard Reynolds.

La idea de llenar de semillas, flores y plantas autóctonas espacios abandonados o desatendidos nació, para muchos, en el Nueva York de los años 70, hasta que la ciudad acabó ‘rindiéndose’ a la labor de las guerrillas e implantando de forma regulada los primeros programas de huertos urbanos. Hoy la ‘jardinería de guerrilla’ se extiende por medio mundo, teóricamente como actividad ilegal.

Uno de sus abanderados es Richard Reynolds. Él capitanea desde el Reino Unido una comunidad online con miles de usuarios registrados, y ha puesto en marcha decenas de pequeñas acciones en parcelas olvidadas, o lo que él ha bautizado como ‘tierra huérfana’, en Londres y sus alrededores. ¿Su objetivo? Ornamental. Puramente estético. Flores y arbustos en rotondas o bordes de caminos. A diferencia de otros guerrilleros Reynolds no busca una reivindicación política, no pretende crear grandes jardines para la comunidad o espacios para cultivar alimentos. Pero eso no significa que su acción no tenga un marcado componente social. Moviliza a la gente y recibe donaciones en plantas, semillas, herramientas, dinero o tiempo de quiénes se ofrecen voluntarios para la acción y su seguimiento posterior. Así un espacio baldío se convierte en “un catalizador para la conversación de la comunidad”, asegura Reynolds, haciendo de la ciudad un espacio compartido y colaborativo.

Jardinería de guerrilla para cultivar la salud

Ron Finley es otro guerrillero urbano convencido. Define la naturaleza como terapéutica, educativa y transformadora, y añade a la jardinería de guerrilla un nuevo componente, el de la salud. Finley cultiva jardines y huertos en espacios yermos y abandonados de la zona sur de Los Ángeles. Su ‘revolución horti-cultural’ pretende inculcar a la población más humilde la importancia de cambiar sus hábitos e incluir vegetales frescos en la alimentación, y ayudarles a transformar los pequeños patios de sus casas o los espacios del vecindario en huertos urbanos. Puedes escucharle en esta charla TED subtitulada al español.
Y tú, ¿qué opinas? ¿Te unirías a la jardinería de guerrilla? Quizás mañana al abrir la ventana acabes gritando eso de “Quiero repoblar con flores todas las aceras…”, como cantaba Marwan.

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Laura Prieto Calvo

Laura Prieto Calvo

Periodista especializada en contenidos digitales y redes sociales. Apasionada contadora de historias. Curiosa pixelada, parlanchina 2.0 y buscadora de tesoros transmedia.

1 Comentario on Jardinería de guerrilla, semillas y flores como armas transformadoras

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